domingo, 26 de diciembre de 2010

Curiosidades musicales.

Hoy me he encontrado con un par de vídeos que al escucharlos me han hecho reflexionar sobre la cultura y el trasfondo de algunos de los géneros musicales que pueden ser considerados más distantes entre sí, como la música clásica y el heavy metal. Os voy a presentar dos versiones de la misma canción, "Hall of the Mountain King", la primera en su versión clásica y después la versión heavy metal. Ya sea que os guste el heavy metal o no, escuchadlo pues es sorprendente como han adaptado la melodía.



Y ahora la versión heavy, de Apocalyptica unos chicos que ya sorprenden pues son un grupo heavy que utiliza chellos y que han realizado, en mi opinión una de las versiones melódicas del "Nothing Else Matters" de Metallica más bonitas (podéis buscarla en YouTube). Os tengo que dejar el enlace a YouTube pues el vídeo que os quiero mostrar no se puede insertar. Y tras la minipresentación os dejo con esta pequeña joya:

Hall of the Mountain King (Apocalyptica)

Posiblemente si pensabais que el heavy metal sólo eran gritos y ruido tengáis que reconsiderar esa opinión.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Y ahora de verdad...

Venga va. Para todos aquellos que como yo disfrutéis de verdad de estas fechas (;P, lo que suelo escribir en este blog normalmente son historias y cosas raras que se me ocurren, jejeje), os deseo una muy ¡¡FELIZ NAVIDAAAD!!



P.d.: espero que os guste la versión metalera del "Silent night", jajaja

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad.

Soy el mensaje que te machaca y te pinta un inexistente cuadro de bondad y mercado con tonos rojos y verdes condensado en 2 minutos televisivos. Soy el que dice "amor y felicidad" cuando lo que realmente quiero decir es dinero. Soy la apariencia de un rostro amable sobre unos sentimientos que no lo son y soy quien, si no participas en el juego, se mofa de ti.

Y una vez al año te obligo a representar la misma función reuniéndote con algunos de tus más perfectos conocidos desconocidos en el teatrillo del salón de alguna casa propia o ajena, pues aunque tú no quieras allí estaré. Soy el que te obliga a aparentar felicidad y el que pone la máscara de la sonrisa en un rostro surcado de lágrimas.

Algunos me llaman Hipocresía y otros el "Espíritu de la Navidad". Se feliz, pese a todo y aunque no quieras, porque estás en mi reino.

Feliz Navidad.