En este eterno deambular por un sendero hacia ninguna parte voy perdiendo piezas de mi.
Se perdió la inteligencia en un laberinto de estulticia que ella misma creó, víctima absurda de su propio ego, incapaz de encontrar la solución de un enigma de tres palabras: "nada más importa". Cada vez mas idiota, cada vez más demente, a cada paso que doy, es un poco menos de lo que era y mucho más de lo que soy.
Se difuminó la amistad en el turbio torrente de los años, en el mero recuerdo de nadie y como al llegar la mañana se desvanece un mal sueño de lo que quizás alguna vez fue, así me desvanezco. Y a cada paso que doy, de mi no queda ni lo que era ni lo que soy.
Terminaron las canciones, melodías de sueños que nunca fueron, ilusionistas de un instante, alucinógenos de falso mensaje que nunca llega a cumplirse. Cada vez más incrédulo, cada vez más sordo, a cada paso que doy es un poco menos de lo que era y mucho más de lo que soy.
En un cruce de palabras y mensajes sin propósito ni sentido en el que tú jamás afirmaste ni negaste nada acabó la espera de un tren que nunca existió. Sin propósito, marcho, y a cada paso que doy, es un poco menos de lo que era y mucho más de lo que soy.
Finalizó la juventud, terminaron las ilusiones y junto al amor que ya la memoria no recuerda se fue la esperanza. Cada vez más vacío, cada vez más lejano, a cada paso que doy, voy perdiendo piezas de mi.
2 comentarios:
Ay, que relato más optimista... cómo animas el día eh? está muy chulo pero... tienes algo más alegre? :P buen día!
¿Más alegre? Bueno... supongo que puedo hacer algo diferente la próxima vez. De todas formas gracias :), me alegro que te guste.
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