Sacar no puedo de esta vida más que una eterna espera de desesperanza. El tiempo que ha pasado ante mi corresponde a las vidas de mil hombres y en todo este periodo no encontré mas razón para seguir que aquella mentira que me repetía a mi mismo cada día "quizás mañana...". Ni amor, ni honor, ni amistad, ni belleza, odio, bondad o maldad me animan, ¿cómo podrían? La vida eterna es una eterna maldición, una eterna soledad, una muerte constante que te vacía por dentro hasta que todo pierde su significado y cuando eso ocurre te conviertes en pálido reflejo de lo que alguna vez fuiste. En un cascarón hueco que sólo se mueve hacia donde lo llevan la inercia y la costumbre, unicamente esperando que quizas mañana...
Y ahora me tienes ante ti y te preguntas por qué. Y yo me pregunto por qué tú siendo mortal estás como yo, dejandote llevar sin impulso propio, siempre diciendo "quizás mañana". Yo, soy inmortal y todo lo tuve, lo sentí, lo viví y lo perdí, y ya sólo espero que quizás mañana sea el día en que todo acabe para mí. Sin embargo tú no lo eres y quizás mañana te des cuenta que ya es demasiado tarde. Jamás podrás venir conmigo pues mañana todo habrá acabado para ti. A mí sólo me queda el mañana, o sea que dime ¿por qué te empeñas en seguirme?